¿Puede legislar Francia sin que legisle Europa? Probablemente no, pero el Senado francés está dispuesto a demostrar que la absurda situación planteada en la comercialización de la cultura digital no es culpa suya.
Cuánto vale un libro digital es una pregunta interesante; pero antes de responder aquello de “lo que el público quiera pagar por él”, mejor volver a la realidad: lo que vale un libro digital es “el numerito que sale al lado de la foto de cubierta en la tienda digital”
Vale la pena seguir el mercado francés porque, en el sector editorial, España es su heredera en materia de legislación.
Pues bien, el Senado acaba de adoptar por unanimidad una proposición de ley que impone el precio para los libros digitales.
La realidad del mundo virtual ha tomado por sorpresa a las autoridades normativas, sin los mecanismos para legislar un entorno tan universal y tan poco físico, pero cada vez más económico.














