ACTUALIZADO: 23:15 de la noche.
Leemos una actualización en el blog Primera Fila que os enlazábamos en la historia original, aclarando un poco todo este lío que se ha formado con la visita de representante del gobierno a la exposición:
La realidad es que Lizaranzu se ausentó de la cita debido a que tuvo una intervención parlamentaria y avisó con toda la antelación que fue posible al responsable de la exposición, Álvaro Pons. Además, la subdirectora general y otros tres representantes del ministerio estuvieron presentes en la inauguración de la muestra. Y que los problemas de reproducción de algunas páginas expuestas, achacables a un error de imprenta, se corregirán sin coste alguno cuando ‘Tebeos’ se convierta en exposición itinerante.
Eso y mucho más. Parece que al final, deberemos decir aquello de ‘donde dije digo, digo diego’ y analizar según que noticias con pinzas.
NOTICIA ORIGINAL.
El domingo, en el tiempo que duró la final del Open de Australia de Tenis, dio tiempo también para recibir noticias del festival de Angoulême, leerlas y, ciertamente, lamentarse de algunas de ellas.

Mientras que nos alegraba comprobar, mediante las noticias y fotos que llegaban desde cuentas de Twitter de alguno de los asistentes, lo bien que se lo pasaba la gente y la envidia sana que nos daba no estar allí, leímos esta noticia en el diario Público, que nos dejó cuando menos, preocupados:
La flamante directora general de Políticas e Industrias Culturales y del Libro, Teresa Lizaranzu, prefirió no acudir a su primer gran acto público. Así, sin representación oficial española en la inauguración del Festival del Cómic de Angulema tuvo que echar a andar la gran exposición con más de 200 autores expuestos. Para muchos de ellos la cita era importante, puesto que significaba el apoyo a la industria del libro en Francia, la oportunidad de que la industria francesa se fijara en el producto español. Sin embargo, su máxima representante española no tenía pensado cortar la cinta al evento del cómic más importante del mundo.
Teresa Lizaranzu ni siquiera informó al comisario de la exposición y responsable del programa que celebraba el protagonismo español, Álvaro Pons, que, tal y como afirma a este periódico, se enteró de la ausencia de la recién nombrada directora el miércoles por la noche, en el hotel. Era la puntilla a dos meses de trabajo difíciles, tras la eliminación del Ministerio de Cultura y de la Dirección General del Libro con la llegada del nuevo gobierno. La embajadora del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte no asistió al acto más importante para esta industria en España, en las últimas dos décadas.
Además, tal y como ha podido saber Público, la producción de la exposición ha dejado mucho que desear por la falta de recursos económicos. Reproducciones de baja calidad en una muestra en la que la imagen es esencia parece un fallo imperdonable, pero propio de un concurso público en el que se concedió el diseño a la empresa que presentó el proyecto más barato. La austeridad empieza a mostrar las consecuencias.
“Vamos a tener que corregir muchos fallos, es cierto. Afortunadamente, la gente que viene no se da cuenta de los fallos”, explica Pons, que a pesar de todo está contento porque la exposición ya tiene alguna itinerancia contratada en el extranjero. “Los apuntaremos y los arreglaremos. Intento ser positivo. Podría haber sido mucho mejor, pero los autores están contentos por verse aquí”, dice Pons.
Como en Koomic siempre queremos sacar el lado positiva de las cosas, nos quedamos con que veremos la exposición TEBEOS en otros lugares (esperemos que también en salones y jornadas de cómic en España) y que a pesar de las dificultades, ha sido posible realizarla.
Visto lo visto en los tiempos que corren, eso ya es algo a tener en cuenta. Pero lamentamos profundamente que a veces cueste tanto que el mundo del cómic reciba el reconocimiento que merece.
Para más información sobre este tema y otros asuntos de la edición del salón del cómic de Angoulême de este año os recomendamos visitar el blog Primera Fila, de El Periódico y Viñetario.
Foto via / Twitter Álvaro Pons















